En la industria minera y de construcción, el desgaste de los componentes no es solo un problema de mantenimiento, es un problema de rentabilidad. En Prigo Aceros Especiales, entendemos que la durabilidad es el pilar de la producción. El acero al manganeso (Hadfield) destaca por su capacidad única de endurecimiento por deformación, convirtiéndose en el aliado estratégico para equipos sometidos a alto impacto.
Capacidad de absorber energía sin fracturarse, ideal para trituradoras.
Su dureza aumenta de 200 HB hasta 550 HB conforme recibe impactos en operación.
Corte y doblez de precisión adaptado a las necesidades específicas de su maquinaria.
Nuestras soluciones en aceros especiales se implementan en:

Es el desgaste progresivo causado por la fricción continua entre dos superficies (como la roca deslizándose sobre el metal). Los aceros comunes pierden espesor rápidamente, debilitando la estructura y obligando a paros técnicos constantes.
Es la fuerza de un golpe seco y repetitivo. Un acero muy duro pero frágil se quebrará o fisurará bajo estas condiciones, causando fallas catastróficas en plena operación.
La magia del acero al manganeso (Hadfield) radica en su microestructura austenítica. Al salir de fábrica, la pieza tiene una dureza moderada (aprox. 200 HB), lo que nos permite maquinarla. Sin embargo, en cuanto comienza a recibir impactos en su operación, la capa superficial se deforma y se endurece hasta alcanzar los 500 HB
En resumen: Cuanto más duro lo golpeas, más resistente se vuelve la capa exterior, mientras que su núcleo se mantiene dúctil para absorber los impactos sin romperse.